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17 enero, 2012

El legado de Carlos Rodríguez Oyarzún. Parte Final.





En esta segunda inspección ocular interna, nos enfrentamos ahora al cadáver comprende: descripción del cadáver, descripción de ropas, registro de vestimentas, examen de ropas, descripción de lesiones, causa y data de muerte. Envío del cadáver al Instituto Médico Legal.

Descripción del cadáver.

Posición (decúbito dorsal, ventral, lateral derecho, izquierdo, semilateral derecho, izquierdo, genupectoral, sentado, arrodillado, de pie, apoyado en un soporte; apoyado en un interruptor de energía eléctrica con ambas manos (electrocución) y con ambas manos, también en un alambre electrificado, suspendido, en las asfixias por ahorcamiento).

Orientación: La cabeza señala el punto cardinal o el punto cardinal intermedio. Se describe la inclinación de la cabeza, la medición hacia dos murallas opuestas. Posición de las extremidades superiores: extendidas o en flexión, ángulo, posición de la mano. Posición de las extremidades inferiores. En abducción o aducción, extendidas o en flexión, ángulo, medición de la punta del pie o talón o la punta del zapato o taco hacia dos murallas opuestas, tanto del derecho como del izquierdo.

La descripción de las vestimentas

De afuera hacia adentro, y de arriba hacia abajo. Se debe conocer el nombre de géneros y tejidos, calidad, colores, tanto masculinos como femeninos. Se describirán las desgarraduras y si éstas tienen correspondencia exacta con las heridas.

El registro de las ropas

No debe introducirse rápidamente la mano en los bolsillos, pues destruyen indicios, manchas diversas, restos de polvos, pelos, fibras, o el investigador puede herirse con instrumentos punzo-cortantes u hojas de afeitar. El examen de ropas señala las manchas profesionales que pueden indentificar el oficio (barnizador, pintor, mecánica) o manchas producidas en el S.S.

Descripción de las lesiones

La parte importante del reconocimiento externo del cadáver o examen policial del cadáver porque nos dará la causa probable de la muerte y servirá para orientar la pesquisa. Se desnuda completamente el cadáver, cuidando de no vencer la rigidez. Se empieza de cabeza a pies en riguroso orden y en el plano del decúbito encontrado. Cabeza, cuello, tronco y extremidades, pesquisando crepitación ósea, fracturas diversas, heridas cortantes, contusas, punzo cortantes, esquirlas óseas, sangramiento, quemaduras, etc.

Se comprueba la rigidez cadavérica que se inicia simultáneamente en todos los músculos del cuerpo pero donde primero se comprueba es en los párpados debido a su piel laxa y después en forma descendente. Se comprueban las livideces cadavéricas de color violáceo en las zonas de declive. La temperatura ambiental, rectal, estado nutritivo, todo para calcular la data de muerte.

La causa de muerte puede ser variada y siempre será probable. La causa precisa y necesaria de la muerte la dará el protocolo de necropsia del Instituto Médico Legal, morgue de provincias.

¿Ha terminado nuestro S.S. de homicidio? No. Falta una inspección más.


La segunda inspección ocular externa


Se realiza en el patio, huerto, sus construcciones: gallinero, galpón, leñera, lavandería... en busca de evidencias de toda índole. Es tan importante como otras inspecciones. Recuerdo que hace años, nosotros los policías, teníamos una idea clara de lo que creíamos era la verdad de un homicidio. Con sorpresa, al hacer la segunda inspección ocular externa y al encontrar una evidencia clave en el gallinero, sirvió para derrumbar toda la hipótesis de la que estábamos sacando una consecuencia. Felizmente para la investigación policial se produjo este hallazgo.


Discusión

Es el examen muy atento y en forma muy particular de lo obrado y respetuosamente pero sin diferencia de grado se puede alegar y contender razones de orden policial, criminalístico, de derecho, etc.


Conclusión

Si es homicidio, traumatismo buco cráneo encefálico, por herida a bala, sin salida de proyectil, de tipo homicida; trayectoria de adelante hacia atrás, de abajo hacia arriba, levemente inclinada hacia la izquierda. Autor, posiblemente conocido de la víctima.


 Envío del cadáver al Instituto Médico Legal    

Como el cadáver se desnuda completamente, todas sus ropas lo acompañarán en el vehículo del servicio. Cuando se trate de una asfixia por ahorcamiento siempre se acompañará el vínculo. Nunca olvidarse de arrancar cabellos del cadáver de tres partes distintas, región occipital, temporal, coronaria en número de diez a doce, separadamente por región.


Si desde el año 1933 hasta el año 1983, o lo que es igual, después de un medio siglo de vida de la Policía de Investigaciones de Chile de cada cien homicidios esclarece ochenta (situación que se mantiene hasta nuestro año 2012) término medio, mucho se debe a que la investigación policial está muy bien basada, enriquecida por la información valiosa obtenida en el sitio del suceso. Nosotros, los policías que hemos estado en la escena del crimen muchos, muchos años, estamos orgullosos.

Aunque sabemos que en criminalística no hay normas rígidas, ni nadie tiene la última palabra en medicina, medicina criminalística ni en medicina legal, ni en balística, ni en ciencia o disciplina científica alguna, la experiencia de un funcionario policial impone que en el sitio del suceso debe seguirse en orden.

A veces estas normas se quiebran por múltiples razones. Este orden, este sistema, este método es lo que intenté explicar en este trabajo, que es el resultado de muchos años concurriendo al sitio del suceso del delito de homicidio, laborando en él, entrevistando, interrogando, reteniendo, persiguiendo, deteniendo al asesino, deteniendo al autor en compañía de jefes y subalternos y actuando en lo que también se llama teatro del crimen; sintiéndome siempre como un actor novato porque un policía jamás termina de aprender.

05 septiembre, 2011

Los cuatro métodos del conocimiento… ¿Con cuál de ellos se queda la criminalística?

Revisando el interesante trabajo desarrollado por los profesores N. Kerlinger y Howard B. Lee, en su obra “Investigación del Comportamiento, métodos de investigación en ciencias sociales”, encontramos que en su capítulo inicial, los investigadores ilustran los famosos cuatro métodos del conocimiento humano.

En este punto, lo autores  señalan que existen cuatro formas de conocer o de establecer creencias. Nos parece interesante compartir en nuestro blog la visión de estos estudiosos, pues bien, por elementales que parezcan, a veces la rutina investigativa del crimen, el estrés por resolver un delito, la presión pública, o las obstinaciones personales, pueden jugar una mala pasada al detective o investigador criminalista. Por lo anterior, es que compartimos con ustedes, la definición de los cuatro métodos antes referidos.

El primero, es el método de la tenacidad, al decir de los autores, bajo este paradigma de conocimiento, la gente tiende a sostener firmemente la verdad, la cual se asume como cierta debido a su apego a ella y a que siempre la han considerado como verdadera y real. La frecuente repetición de tales “verdades” parece aumentar su validez. A menudo la gente se aferra a sus creencias aun frente a hechos que claramente están en conflicto con ellas. Además, infieren “nuevo” conocimiento a partir de proposiciones que pueden ser falsas.

El segundo corresponde al método de la autoridad, de modo sencillo el texto lo señala a modo de ejemplo: “Si un notable físico dice que hay un Dios, lo hay”. “Si la Biblia lo dice, así es”. En resumen, si una idea cuenta con el peso de la tradición y la sanción pública  para apoyarla, entonces es así.

El método de la intuición o a priori, esta forma de conocer basa su superioridad en el supuesto de que las proposiciones aceptadas por el “a priorista” son por sí mismas evidentes. La idea parece ser que la gente a través de la comunicación y trato libres puede alcanzar la verdad porque sus inclinaciones naturales tienden hacia ellas. La dificultad de esta postura es que la expresión “concuerda con la razón”, no esclarece la “razón” de quien. ¿Quién está en lo correcto? Si algo es patente para muchas personas ¿significa que en realidad lo sea?

El cuarto método es el de la ciencia, de modo ejemplar, la obra cita textual a Charles Sanders Peirce quien indica:

“Para satisfacer nuestras dudas…, por lo tanto, es necesario encontrar un método por el que nuestras creencias se determinen no a partir de algo humano, sino por algo con permanencia externa, por algo que nuestro pensamiento no pudiera afectar… El método debe ser tal que la conclusión última de todo hombre fuera a misma. Éste es e método de la ciencia. Su hipótesis fundamental es: hay cosas reales cuyas características son totalmente independientes de nuestra opinión acerca de ellas…”

La ciencia en su método, incorpora autocorrección, objetividad y sobre todo, un persistente anclaje a la realidad, de más está agregar que la criminalística, en su carácter de ciencia auxiliar del derecho penal, no debe olvidar jamás su génesis científica, su apego a la estricta realidad, a su desafección a lo no comprobable, a lo metafísico y a las creencias populares, lo que sin lugar a dudas, nos llevara a optar siempre por la rigurosidad fáctica que nos ofrece el conocer un crimen a través del siempre meridiano prisma de la ciencia.